420 millones de canciones digitales legales vendidas en 2005, más del doble que en 2004. El hit parade de internet sigue creciendo y ya representa el 6% del total del mercado (dos años atrás la cuota era casi de cero). Cae la venta de CDs, pero no tanto, según el último informe de la Federación Internacional de Productores de Música (IFPI). La industria de la música empieza a ver su nueva faz y a divisar un futuro rentable tras una lucha enconada contra la piratería que ha conducido a excesos contra los derechos de los clientes y usuarios.
Las ventas de música online se han triplicado hasta llegar a 1.100 millones de dólares y las descargas de música legal se han multiplicado por 20 respecto a 2004. El efecto iPod ha revitalizado un mercado y una tecnología vista durante mucho tiempo como una amenaza por las grandes productoras es ahora el futuro.
Dos millones de canciones pueden comprarse legalmente en internet, corte a corte, con suscripciones mensuales o a través de móviles y tonos, que representan el 40% del total de los ingresos de las productoras. Las descargas para móvil han llegado a 1.500 millones de suscripciones.
La música se ha vuelto móvil. Siempre lo ha sido desde que Sony inventó el Walkman, pero ahora los aficionados bajan su música de internet y el 45% la copian en sus dispositivos móviles. La copia privada y los DRM (digital right management) seguirán siendo claves en la relación de la industria con sus consumidores. La industria apuesta por seguir persiguiendo la piratería y presiona a los proveedores de acceso a internet.
Y cuanto más crece la venta legal de música en la Red bajan las descargas ilegales a pesar de que cada vez más gente conoce los sistemas P2P, disfruta de banda ancha y accede a nuevos servicios de descarga. Las compañías estiman en 885 millones el número de archivos musicales ilegales que existen en internet, pero a pesar de un crecimiento de la banda ancha del 26% en 2005 las descargas consideradas ilegales han caído un 20% desde abril de 2003, cuando llegaron a su récord de 1.100 millones.
Y cambia la forma de consumo. Los móviles y las suscripciones mensuales para bajar música legalmente son dos de los mercados de más éxito.

En Gran Bretaña y Alemania los compradores de música online ya son más que los que la bajan de redes P2P y en España, Francia y Suecia comienza a crecer el número de descargas legales.
Y quienes compran música en internet también compran más CDs. Así que la música sobrevivirá pese a los agoreros del desastre. La industria de la música comienza a escuchar aunque le cuesta entender la necesidad de un nuevo modelo de negocio adaptado a un nuevo consumidor, una nueva tecnología y el coste cero de las copias digitales. Creen que convertir a piratas en consumidores legales es lento, pero en su informe falta autocrítica sobre lo poco que han hecho durante mucho tiempo para facilitar la venta legal y no enfadar a gran parte de su público. Quizá si hubieran escuchado antes el mercado de la música no andaría tan desafinado. |