Parece que nada puede atajar los atascos excepto renunciar al coche. Los automóviles crecen más que las personas y las carreteras y ciudades son incapaces de tragar esa invasión de espacio público. El coche representa la conquista de la libertad de movimiento pero se está convirtiendo en el gran obstáculo para moverse. Y para evitarlo una de las mejores opciones es compartir.
Ciudadanos de todo el mundo ya comparten coche para sus trayectos diarios o viajes largos, plazas de parking para evitar los problemas de aparcamiento y flotas de vehículos que se usan sólo cuando se necesitan. La capacidad de relación y de gestión de datos de internet ha facilitado enormente lo que antes era complicado. Muchas personas ya compartían coche para ir a trabajar, pero era más difícil encontrar viajes no habituales. En la Red encontrará algunos recursos que le ayudarán.
Compartir es una red gratuita y patrocinada por particulares, municipios e instituciones que ayuda a los ciudadanos a compartir coche a través de internet. Ya funciona con éxito en Cataluña, País Vasco, Madrid, Murcia y Valencia y se pueden encontrar más de 3.000 itinerarios. España es uno de los países con más rutas compartidas.
Otra opción es Viajando Juntos, donde uno puede anunciarse como conductor y buscar compañeros para viajes o al revés. Los gastos del viaje se reparten.
Y si se usa el coche en las ciudades, nada más imprescindible que aparcar. Compartir Parking ha nacido en Cataluña para encontrar gente dispuesta a poner a disposición de otros su plaza cuando no la usa. Ya funciona en siete ciudades catalanas.
Un paso más allá es CarSharing, una organización dedicada a compartir coches de alquiler entre varias personas. Cada uno usa el coche sólo cuando lo necesita y renuncia a poseer un coche propio que en muchas ocasiones está mucho tiempo parado.
Alternativas de relación interpersonal sin ánimo de lucro para evitar quedarse parado en el atasco. |