Lo he vuelto a hacer. Creo que no es tan buena como la primera, pero esta segunda entrega de "Crepúsculo" me ha parecido interesante y, sobre todo, retadora y muy a contracorriente de lo "correcto" y lo que se lleva. Por eso, y a pesar de que tiene una zona centro que flojea (cuando desaparece ese órdago a lo actual que es Edward Cullen, el personaje que interpreta el blanquecino Robert Pattison), esta "Luna Nueva" me parece novísima. Y me sorprende que la ética que axhala (una moral que se resume en una última línea de guión donde rubrica una frase genial, casi a la altura del "nadie es perfecto" de "Con faldas y a lo loco") conecte con tanta naturalidad con una juventud a la que solemos considerar "ligera".
Por eso, porque me gusta lo que significa ser un vampiro moderno, creo que la película, con sus memeces, es buena. Y hasta necesaria.
No sé si yo los tengo, o los necesitamos, pero lo valores que unta esta película en su tostada romántica y en sus personajes, me gusta verlos al menos en el cine. Seguro que la película tiene otros modos de ser vista y entendida, pero yo me quedo con lo que me cuentan estos vampiros de la vida, el amor, el sacrificio y el respeto a las leyes y a los demás. En el fondo, y sin pretenderlo, es una higa al zapaterismo ramplón y de recuelo que bebemos a diario. Su antídoto.
No había visto "The damned united", la película sobre Brian Clough, el peculiarísimo entrenador inglés de fútbol que hizo historia subiendo como cohetes a algunos equipos enterrados en las divisiones de segunda y de tercera, como el Derby County o en Nothingam Forest. Pero me habían animado vivamente a verla, y eso he hecho.
Sin ser (creo) la gran maravilla que me habían dicho, sí es a mi modo de ver una película ejemplar que te impregna de todo el barro, la época y el espíritu de ese deporte tan inglés como una taza de Té encima de una portada de The (times)... Vaya chiste, mon dieu... El campo de fútbol nunca ha encajado bien en la pantalla de cine, y se pueden contar con las orejas las películas sobre este deporte con algo de interés. Ésta es de las mejores, y relata los hechos con especial interés, yendo y viniendo por ellos (un poco al modo de 500 días juntos), y además, curiosamente, el director, Tom Hooper, no se ensimisma con los éxitos de Clough, sino más bien con lo contrario: sus meteduras de pata, su cabezonería, su ambición…, y encima consigue que el tipo te caiga bien. El actor es Michael Sheen (el cara de mirlo que hacía de Tony Blair en "The Queen"), y a su lado un genial Timothy Hall y un cínico Colm Meaney. Lo que quiero decir es que me alegro de haberla visto, algo que no siempre me suele ocurrir.
Sin ir más lejos, ayer me puse a ver "Giro desesperado", la de regalo del domingo, más que nada por Ashley Judd, y poco saqué en claro. Sí, quizá una pregunta: ¿cuántas pelís habrá hecho Ashley Judd interpretando el mismo papel: el de chica medio turbia, que persigue a un asesino terrible, pero que se convierte en la principal sospechosa, y bla, bla, bla... Pues, a pesar de ello, no consigo que no me guste.
No sé por qué, pero el caso es que la nueva película de la saga "Crepúsculo" se titula "Luna nueva". ¿"Luna nueva"?… ¿No es muy arriesgado?… Por "Luna nueva" se conoce a otra película, una de las mejores que se han hecho nunca, la más veloz, pues sus diálogos corren a tal velocidad que parece que estás en un partido de tenis. Yo no he tenido gran suerte en mi elección de estrenos este fin de semana, pues me han tocado "Partir", una coseja de Catherine Corsini que, al menos, tiene a Kristin Scott Thomas y a ese perdiguero catalán llamado Sergi López, y la otra es "Negro Buenos Aires", poca cosa.
Hoy se estrena "Celda 211", una de las películas españolas del año, y la que le proporcionará el Goya de interpretación a Luis Tosar.
Daniel Monzón, sin que nadie pudiera sospecharlo por sus anteriores películas, ha dado en el clavo con ésta, y no era fácil, pues el mundo carcelario está ya más repeinado que Beckham. Agárrense a los barrotes.
Hay otros estrenos, aunque ninguno tan interesante como el de Monzón. De todos modos, en cuanto tenga una mano libre procuraré traerlos a esta palestra. Ahora estoy sumergido en dos peliculitas: "Vacaciones en Roma" y "Con faldas y a lo loco", que son poco mezclables con nada que sea de este planeta. Wilder y Wyler, dos apellidos inconfundibles a pesar de la confusión; entre ambos tienen todas las películas que uno necesita ver en la vida.
Cualquier cosa que le pase a usted hoy, tenga por seguro que ya le ha pasado a Bogart, a Cary Grant, a Marilyn Monroe y a Rintintín... Algunas ideas para que el día funcione a veinticuatro imágenes por segundo.