
Pero qué grande eres, U2. No, nos referimos a la banda irlandesa (que también, aunque anden algo acartonados y con olor a caldrofrán) sino al nombre de pila de, tal vez, el mejor juego del año para la PlayStation 3: «UNCHARTED 2». Y no lo decimos sólo nosotros, sino dos de las plazas más exigentes del planeta: la feria E3 y la gamescom, que bendijeron a esta maravilla de Naughty Dog con sendos premios al mejor juego de sus certámenes. Y para redondear la proeza, la referencial web Metacritic el ha cascado un 97% que da vértigo ver. ¿Es para tanto el derroche? Pues desde luego que sí. Y desde el mismísimo arranque, con esa espectacular escena casi circense donde tendremos que trepar por un vagón de tren suspendido al borde de un precipicio. Sencillamente fantástico. Claro que la cosa no ha hecho más que empezar, pues nos esperan una docena de horas (sabe a poco, pero bueno) tremendas donde tendremos que seguir la pista la fabulosa Piedra Chintamani, a la que la mitología oriental consideraba una roca enviada por los cielos, capaz de conceder cualquier deseo a su poseedor y que trajo de cabeza al mismísimo Marco Polo. Así, peinaremos selvas inhóspitas, montañas inaccesibles, ciudades encantadas y mil y un lugares legendarios desde Oriente Medio al Himalaya, donde liquidaremos villanos, resolveremos enigmas y, cómo no, también tendremos hueco para el romance... Una jugabilidad que ahonda en los hallazgos de su anterior entrega, impecables escenas de acción en tercera persona, una narración magnífica salpicada por flashbacks de nuestros héroes y, en fin, todo el sabor de las mejores tajadas aventureras de ayer y de hoy. Una delicia, en suma. Y, encima, con divertidos modos multijugador. Nathan Drake, eres un crack.
PD. NOSOLOJUEGOS

ALGUNAS LECTURILLAS RECIENTES. Claro, hombre, que no todo va a ser darle a la maquinita. Veamos:
-"La isla de los perros", de Daniel Davies. Enfant terrible british habemus. Y eso que tiene cara de buen muchacho, algo redicho, como demuestra en algunas explicaciones teóricas y ensayísticas de los comportamientos que muestran sus personajes: tipazos y tipejos aficionados al cancaneo (orgías anónimas en lugares públicos, que hay que explicarlo todo). Curioso que el prota lea lánguidamente a Houellebecq y viva con sus padres, pero algunos pasajes explícitos llegan a desperezar los bajos en pleno trayecto del autobús 146. Eso sí, el recurso "manuscrito encontrado en Zaragoza" huele, así como el recurrente título-guiño literario. A seguir, de todas formas.
-"Amberville", de Tim Davys. Novela negra del montón pero con la gracieta de que los personajes son peluches. Ja, ja, que me mondo y me parto. Están locos estos suecos (bueno, más bien el resto del mundo por reírles las gracias y seguirles la corriente).
-"La previa muerte del lugarteniente Aloof", de Álvaro Pombo. Me cae fantásticamente y es todo un animal televisivo (si algún día hago "Cortijolandia" en plan "Dragolandia" del eyaculador-interior-amiguito-del-alma-de-Espe, le ficho seguro). Pero chico, no puedo con sus novelas. Muy elevadas y rocambolescas, pero más plomizas e irritantes que un maratón de Nora Ephron con polvorones en vez de palomitas. Me lo seguiré haciendo mirar.
-"The Gropes", de Tom Sharpe. Ya octogenario, el más cachondo y coñón de las islas regresa con las últimas gotas, o chorreones, de humor corrosivo y salvaje. En el fondo, Sharpe es un Benny Hill cruzado con John Updike, lo cual nos encanta. Aquí clava unos cuantos dardos salvajes sobre petimetres variados y maridos calzonazos. No es su mejor novela pero mola mazo.
-"Informe sobre la Tierra: Fundamentalmente inofensiva", de Douglas Adams. Para acabar, un clásico moderno de la guasa sci-fi. Vale, admitimos que algunos pasajes son mareos de perdiz galáctica, pero la imaginación, el desenfado y la buena onda de Adams siempre nos pondrán en órbita. Venga, buen minipuente y el miércoles seguimos. |